Presos Mapuches en Chile
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2003

julio 01 2003
17 mil hectáreas recuperadas por la Coordinadora Arauco-Malleco
Esta tierra es nuestra
por PATRICIA BRAVO

Poco se sabe del silencioso pero efectivo proceso de recuperación de espacios territoriales que ha venido impulsando desde su nacimiento, hace cinco años, la Coordinadora de Comunidades Mapuche en Conflicto Arauco-Malleco (CAM). Y eso es, sin duda, lo que ha hecho que la represión se concentre en esta organización que ha sido satanizada a través de los medios controlados por los grandes poderes económicos y políticos.

No hay que olvidar que alrededor de cuarenta de sus miembros están siendo procesados por “asociación ilícita terrorista”.

Sin pedirle permiso a nadie, comunidades mapuche de la VIII y IX Regiones han recuperado en los últimos cinco años nada menos que 17 mil hectáreas de tierras ocupadas por empresas forestales. Esa es la cuenta que saca la CAM, sumando hectáreas de uno y otro lado. La característica de estas recuperaciones de hecho, algunas de ellas impulsadas en forma directa por esta organización y otras gestadas espontáneamente por las comunidades, es que se mantienen en manos mapuche, que hacen producir la tierra para beneficio colectivo. Las experiencias son variadas. En ciertos casos, se trata de tierras recuperadas hace varios años y que han pasado por sucesivos desalojos y nuevas recuperaciones hasta llegar a una especie de estabilidad bajo control mapuche. En otras situaciones, las tierras están en permanente disputa y si bien la comunidad no ha logrado cultivar ni asentarse en ellas, tampoco la empresa ha conseguido materializar sus proyectos de inversión. Son distintas modalidades de un control territorial en construcción, que a la vez es punto de partida para la creación de autonomía. Control territorial y autonomía son los pilares centrales de la estrategia de lucha de la Coordinadora, que se plantea como meta avanzar en un proceso de liberación nacional mapuche.

De todo esto se habló durante un trewun (reunión) de dos días gestado por la CAM en Tranicura, localidad situada en el sur de la comuna de Tirúa, en la VIII Región, donde se reunieron cerca de cien personas. El encuentro, al que PF asistió como invitado, se realizó al aire libre siguiendo el estilo de los nguillatunes, a pocos metros de la carretera y bajo el libre vuelo de los pájaros. Poco a poco fueron llegando familias enteras en primitivas carretas hechas a mano. Otros grupos viajaron desde lugares apartados en micros de recorrido rural. Algunos cubrieron ciertos trechos a pie. Los más jóvenes hicieron “dedo”. Y sin duda fueron muchos los que no tuvieron plata para el pasaje ni medios de transporte para acudir a la cita.

Más que un encuentro político de la Coordinadora parecía una fiesta campesina de jóvenes y ancianos, niños y abuelas mapuche. Mientras los más pequeños jugaban sobre la tierra desnuda, los hombres conversaban o practicaban el deporte del palín y las mujeres, cocinaban en fogatas permanentemente alimentadas con leña “recuperada” (de algún fundo “de los ricos”, como ellos dicen). Una res, también “recuperada”, dio suficiente carne para todos. En los encuentros de la CAM no se permite el alcohol -utilizado desde la conquista como elemento de dominación-. Esta norma es parte de la recuperación de la cultura y dignidad indígena.

En distintos momentos del día y a avanzada hora de la noche -sin importar el frío- sonó el kulkul para convocar al trewun. Entonces, representantes de distintas comunidades se reunieron en círculo, de pie y junto a un canelo, para dar cuenta por turno de los últimos acontecimientos relacionados con sus luchas, el estado de ánimo de los peñis, cómo están enfrentando la represión y las constantes violaciones de sus derechos humanos. Fueron momentos solemnes, de invocación a los antepasados y a la nagmapu (madre tierra) para renovar las fuerzas que les permitan continuar una lucha que saben larga y difícil. Pero no tanto como los siglos transcurridos desde que sus ancestros asumieron la defensa de su tierra y libertad.

HISTORIAS SIN NOMBRE

Nada alteró la tranquilidad durante el desarrollo del encuentro. “Es que estamos en tierras bajo control mapuche”, comentaban. El único resguardo fue mantener en reserva los nombres de participantes y entrevistados, evidencia de que muchos de ellos se saben perseguidos o en la mira de las fuerzas represivas.
Así, un vocero sin nombre de una de las comunidades anfitrionas, Loncotripay, relató con sencillez su experiencia de control territorial. Era un hombre mayor, con una dignidad que contrastaba con su aspecto humilde y la pobreza de sus ropas. “Desde hace tres años tenemos alrededor de 500 hectáreas recuperadas, que estaban en poder de las forestales Mininco y Volterra. Los abusos de esas empresas hicieron despertar a la gente, que empezó a ver de qué manera podían sacarlas de aquí. Así empezaron a ocupar de nuevo los territorios que eran de los mapuche. Ahora, las nuevas generaciones dicen que no van a entregar esas tierras, ni a cañones”.

¿Cómo recuperaron las tierras? ¿Llegaron y se instalaron no más?
“Llegamos como 18 personas, con nuestras herramientas y aperos, y nos instalamos”.


¿No se encontraron con guardias?
“Sí, con uno, pero no lo atropellamos. Solamente le dijimos: ‘Tenemos derechos históricos sobre estas tierras indígenas... Y usted, hoy día, se retira de aquí’. El llamó a su patrón por teléfono celular y éste le dijo que se fuera, que él mismo iría a conversar con nosotros. Pero el patrón mandó a la policía, que llegó a corrernos con bombas lacrimógenas, balines y cuanta cosa encontró. Nosotros nos defendimos con armas antiguas, piedras y boleadoras. Volvieron como tres veces, hasta 100 y 200 policías. Pero cada vez han tenido que retirarse”.

¿Ahora están trabajando en esas tierras?
“Si no las trabajamos, ¿para qué queremos tierras? Las forestales habían plantado eucaliptos y pinos. Nosotros los cortamos e instalamos una pequeña agricultura para sustentar nuestra vida. Ahora tenemos más cosecha y mejores animales. La parte que no sirve para agricultura, la vamos a forestar. Vamos a plantar pinos, pero tendremos cuidado de no forestar arriba del nacimiento del agua, porque es un recurso muy importante para nosotros. Y el pino acaba con el agua”.

¿Por qué plantarán pinos y no árboles autóctonos?

“También autóctonos, pero menos hectáreas por la razón que es un recurso que recién daría plata en 100 ó 200 años. Con el pino, sabiéndolo explotar, podemos lograr recursos y comprar otro pedazo de tierra más adelante. Imagínese, yo tengo cuatro hectáreas y dos yuntas de bueyes -porque esa es la herramienta del pobre, sea mapuche o no-. Dentro de medio hectárea tengo mi casa y además tengo una vaca. No podía mantener mis animales dentro de las cuatro hectáreas. Pero al recuperar la tierra, cambió la cosa. Ahora podemos tener más animales. La idea es desarrollarnos un poco y no seguir siendo igual de pobres. Dicen que somos borrachos y flojos. Yo soy mapuche, pero no tomo ni fumo. Es cierto que hay mapuches borrachos y flojos, pero hasta por ahí no más”.

¿Se han dividido las 500 hectáreas recuperadas?

“No, ni pensamos hacerlo. Todo es común. Pero si yo me asocio con otro para sembrar, cerramos el pedazo para que los animales no entren”.

¿No cree que podrían desalojarlos?
“A lo mejor podrían desalojarnos con 800 o mil policías. Si llegan con cañones, a cañón hay que morir. También pueden plantar y cercar. Lo lamentable para ellos es que los policías no se van a quedar a vivir ahí para siempre. Y los mapuches vamos a volver para recuperar la tierra”.

¿Todas las tierras que recuperan estaban en manos de las forestales o también de agricultores independientes?
“Los mapuche que estamos recuperando los territorios nos cuidamos mucho de no irnos contra la gente pobre que está viviendo en tierra mapuche. No tenemos corazón para decirles que se vayan, porque son igual que nosotros. Viven de la pequeña agricultura y de la crianza. Sería una maldad. La lucha nuestra es contra los capitalistas, contra la empresa forestal, porque no saben respetarnos. No queremos tenerlos como vecinos inmediatos de nuestras comunidades. Violan nuestros derechos y desmantelan salvajemente todo el patrimonio indígena cultural, social y económico. Arriba (muestra un cerro) fumigaron con avionetas sobre un nacimiento de agua y contaminaron todo. Ahora, las señoras pueden tener hijos con defectos físicos por beber agua contaminada. Los guardias no dejan pasar a nadie y hasta balas le pueden correr a uno, como si fuera un león o una persona mala. Así nos miran a nosotros las empresas”.

Se dice que el mapuche conserva la tradición guerrera de sus ancestros. ¿Es así?
“Instituciones de gobierno, la gente de las empresas capitalistas y también personas dicen eso, que en el pasado el mapuche era bueno para la guerra. Pero no es así. El mapuche ha sido bueno para defenderse cuando lo vienen a atropellar, a violentar, a invadir. Eso sucedió en el pasado y ahora esta sucediendo lo mismo. Otra tremenda falsedad es que seamos terroristas. Aunque busquen por mar y tierra, nunca nos van a encontrar armas, solamente piedras, boleadoras. En Ercilla y Collipulli han allanado más de ocho veces las comunidades y nunca han encontrado armas. No es terrorismo actuar para recuperar el territorio que nos han quitado. Una vez, un funcionario de gobierno estuvo a punto de hacernos un montaje de armas y drogas en Lleu-Lleu, pero los mapuche alcanzaron a parar la oreja, y le falló el plan”.

¿Cómo se ponen de acuerdo para tomar un terreno, hacen algún plan, se juntan personas de distintas comunidades?
“Cada comunidad lucha en su tierra, muchas veces no nos conocemos unos a otros en esta lucha. Solamente nos vamos conociendo en encuentros de palín”.

En otra comunidad de Comillahue, también ubicada en Tirúa Sur, cerca de 300 personas comenzaron hace cuatro años a recuperar progresivamente tres mil hectáreas de las forestales Mininco y Volterra. “Estas empresas no tienen papeles legalizados de esos campos, y saben que son tierras indígenas”, señala un comunero. Han pasado por cuatro desalojos de Carabineros, pero siguen ahí. “Nuestros animales estaban flacos y ahora ni los conocemos de gordos que están. Ahora podemos educar mejor a nuestros hijos”, agrega.

“TOMAR LO QUE ES NUESTRO”

Un joven mapuche, perteneciente a una comunidad de Nahuelbuta, explica que fue la propia experiencia la que les hizo dejar de creer en las vías legales y judiciales. Su comunidad, que agrupa a quince familias, fue una de las primeras en entrar en conflicto con empresas forestales, hace siete años.

A comienzos de los 80, la comunidad inició un juicio para reclamar 200 hectáreas de tierra en poder de un particular. Pasaron doce años sin solución. Entretanto, el particular vendió la tierra a una forestal en forma fraudulenta. “Nosotros retomamos el juicio contra la forestal. Gastamos mucha plata, hicimos infinidad de sacrificios. No pensábamos que nos enfrentábamos a un enemigo tan grande. Después fuimos aprendiendo que las forestales tienen mucho poder en el mundo, como cualquier empresa transnacional. El juicio quedó en nada. Los que mandan son los grandes poderes y el mapuche no tiene mucho que hacer ahí. Nuestros antepasados estuvieron en un juicio que duró veinte años, se murieron pensando en su tierra. Nosotros no podíamos seguir esperando. Nos fuimos enfrentando, levantamos la voz y nos tomamos el predio. ¡Qué ridículo, nuestro propio predio!”. Fue una toma pacífica, simplemente cortaron los accesos a la empresa forestal. Poco después los desalojaron por la fuerza y más de la mitad de la gente de la comunidad terminó en la cárcel. “Carabineros aterrorizó a nuestra gente, se metió a las casas y pateó lo que quiso. ¡Y lo único que estábamos haciendo era hacer uso de nuestro derecho!”, dice el joven vocero. Al tiempo, volvieron a recuperar la tierra. Ya no los desalojaron. Llegó personal de la empresa, con custodia policial, a retirar la madera, maquinarias y recursos de la forestal. “Nosotros empezamos a sembrar hace seis años, cosechamos papas, trigo, arvejas. Llevamos nuestros animales a pastorear y sacamos leña. Nos han llegado a reprimir varias veces, pero ahora nos defendemos muy bien. Practicamos una mini autonomía. Ya no entran ni los carabineros ni la gente de las forestales. Ahora estamos haciendo casas. La gente vive mejor. Hay más pan para todos y nos sentimos bien”.

La mayor satisfacción es sentir que están construyendo algo propio y, como ellos dicen, volviendo a las raíces. “Los gobiernos en el mundo siempre amparan la riqueza de los capitalistas y nunca a los pobres. Nunca ha habido justicia para el mapuche. Y ahora menos. Por eso estamos construyendo nuestra justicia con control territorial en pequeños espacios, donde nos guiamos por nuestras autoridades tradicionales, que son los lonkos. Estamos practicando nuestra religiosidad, volvemos a hablar en nuestro idioma y nos alimentamos sin que el gobierno nos dé una migaja. Y todo ha pasado por el espacio que hemos recuperado”, enfatiza el comunero de Nahuelbuta.

No siempre logran asentarse en las tierras recuperadas. En la ribera norte del lago Lleu-Lleu, que se dice es el único libre de contaminación en América Latina, hay zonas en permanente disputa. A pesar que el gobierno la declaró área de desarrollo indígena, el 50% del contorno del lago está en poder de las forestales que contaminan con plantaciones de pino que llegan hasta el borde del agua. El nivel del lago está bajando y los peces se mueren. Además, el gobierno autorizó hace varios años al empresario Osvaldo Carvajal para que instalara un megaproyecto turístico por 45 millones de dólares en tierras que los mapuche reclaman como suyas. Sin embargo, cada vez que intenta iniciar las obras, éstas son destruidas. Si bien las comunidades no han recuperado ese territorio, tampoco Carvajal logra materializar su proyecto. Para los mapuche, es otra forma de control.

“SI ATACAN A UN PEÑI, ATACAN NUESTRA SANGRE”

Un claro ejemplo de invasión territorial es el desarrollado por Bosques Arauco S.A. en Cuyinco. En 1977, la empresa -entonces, Forestal Arauco- compró un terreno aledaño a la comunidad Pablo Quintriqueo Huenumán, integrada por 17 familias. Pero extendieron su dominio a 1.650 hectáreas pertenecientes a esa comunidad, a pesar que no lograron acreditar título de propiedad en un largo juicio que ganaron las familias mapuche. “Pero resulta que siguen ahí. Tienen guardias y módulos. Aún así, nuestros animales pastan en las 1.650 hectáreas y cortamos los pinos que plantan en nuestro territorio”, dice un vocero de la comunidad. Desde que comenzó la disputa, algunos comuneros han acumulado 200 acusaciones judiciales de la forestal por hurtos, robos y otros supuestos delitos. Todo el mundo los saluda en el juzgado y hasta el juez los reconoce como dueños. La empresa le ofreció al lonko un “arreglo” individual de veinte hectáreas de suelo agrícola donde él quisiera, con tal que abandonara la zona. Obviamente, no aceptó. También han recurrido a otros métodos: guardias de la forestal han hecho incursiones nocturnas, derribado rucas con motosierras e incendiado la casa de un dirigente. En uno de los muchos enfrentamientos con guardias de la empresa, una mujer de la comunidad recibió una feroz golpiza que le trituró un hueso de un hombro. Tuvieron que operarla en el hospital y estuvo un año en recuperación. “Somos mapuche, y donde atacan a un peñi atacan nuestra sangre de pueblo-nación mapuche -señala el comunero-. Una vez llegaron más de 200 peñis a respaldarnos. Nuestro pueblo es solidario cuando se trata de defenderse de una agresión. Eso es autodefensa”.

La gente que apoya el camino de lucha de la CAM atribuye las divisiones que cruzan al pueblo mapuche a estrategias utilizadas por el Estado, a través de instituciones como Conadi, Indap, Programa Orígenes. “A los dóciles les dan créditos, escuelitas, casas, los incluyen en proyectos. Pero no se meten en la tenencia de la tierra. La cantidad de tierra comprada por la Conadi es mínima”, dice un comunero. Y otro agrega: “Todas las comunidades incondicionales al gobierno tienen beneficios. Les arreglan un camino -que servirá para robar la madera que producen nuestras tierras- o les ponen escuelas donde mantienen a los niños aislados y sin condiciones para que puedan desarrollarse bien”.

Desconfían de todo lo que viene del Estado, incluso de lo que aparentemente es positivo como combinar la medicina occidental con la mapuche, o comenzar a enseñar el mapudungún en algunas escuelas. Según ellos, son “calmantes” para apaciguarlos. “Muchos peñis no están conscientes de que somos un pueblo sometido por el Estado. Desde que este país nació como república, en 1810, se creó un aparataje para ir quitándonos en forma legal nuestro patrimonio, que es la nagmapu. O sea, la madre tierra, que es la fuente de toda riqueza. Tratan de que nos conformemos con calmantes, pero el gobierno no se atreve a meterse en el problema de fondo, que es la tenencia de la tierra, porque ahí es donde están haciendo fortuna los grupos económicos que han llegado a invadir el país. Y a nosotros, nos tiran a un lado”, acusa el vocero de una comunidad. A través de los hechos -y no con discursos- pretenden mostrarle a sus hermanos el camino que consideran correcto. “Somos un pueblo digno, hay valores que el humano no puede vender. ¿Usted podría vender a su madre? No, ¿verdad? Ella -muestra la tierra- es nuestra madre y no puede pasar por un puñado de billetes, que es el dios del mundo occidental. Los señores del dinero han encontrado luz verde en este gobierno, y en los anteriores, para hacer y deshacer con el patrimonio de los pueblos originarios”. Sienten que con la opción que han tomado han ido ganando el respeto no sólo de otros mapuche, sino también de muchos chilenos y de sectores de la comunidad internacional. Un comunero reflexiona: “Nuestro gran pecado es reclamar nuestro derecho, y por hacerlo nos han encarcelado, nos persiguen, nos balean. Nos llaman delincuentes y terroristas.

¿De dónde viene el terrorismo? ¿Acaso no viene del Estado contra quienes cuidamos la naturaleza, que esta tierra no se contamine, que el agua y el aire sean puros? ¿Qué les importa a los señores dueños del dinero infectar la nagmapu con sus químicos? Lo hacen para que el bosque crezca más rápido y puedan ganar plata más pronto. Esa es la mentalidad que hay en los grupos económicos”

Postura frente al diálogo

La Coordinadora Arauco-Malleco es prácticamente la única organización mapuche que ha optado por una estrategia que se basa casi en forma exclusiva en la acción directa de las comunidades. El resto, de una u otra manera, busca acuerdos con el gobierno y los empresarios para ir logrando conquistas parciales que impliquen algún grado de avance. Sin embargo, también actúan, como lo demostró la toma concertada de 26 fundos de las regiones IX y X que el Consejo de Todas las Tierras impulsó a fines de abril. Fue una forma de presión para que el Senado diera el pase -luego de más de diez años de gestión- al reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y se formara una mesa de diálogo multisectorial para buscar solución a la demanda de recuperación de tierras. Aunque nada de eso se consiguió, las tomas -de carácter temporal y simbólico- generaron un hecho político importante. Si bien mira con respeto este tipo de iniciativas, la CAM sigue adelante su camino propio. “En algún momento nos encontraremos”, dicen. Tampoco se niegan por principio al diálogo y a acuerdos con la contraparte. Pero las condiciones las ponen ellos. source: http://www.puntofinal.cl/
july
01
2003

julio 01 2003
Habla la Coordinadora Arauco-Malleco
“LA BANDERA CHILENA NO NOS REPRESENTA”
por: PATRICIA BRAVO

La Coordinadora de Comunidades Mapuche en Conflicto Arauco-Malleco optó por no tener más voceros públicos, desde que el año pasado detuvieron a quienes desempeñaban ese rol, José Huenchunao y Angélica Ñancupil. Por eso, quien accede a esta entrevista se identifica solamente con un seudónimo, “José Llanquilef”. Le interesa mostrar lo que realmente son, más allá de la deformación y descalificaciones del discurso oficial. Insiste en la seriedad de su lucha, que definen de liberación nacional. Se proponen reconstruir la autonomía del pueblo-nación mapuche, lo que no necesariamente coincide con las fronteras del país Chile, nacido como tal mucho después que este pueblo originario. Se definen tajantemente como anticapitalistas y antimperialistas.

Están por cambios de fondo. Hay algo de altivez en la forma en que se refieren a otras organizaciones y movimientos que luchan por un mundo diferente, desde dentro y fuera de su pueblo. Es que ellos confían, por sobre todo, en sus propias fuerzas y recelan de todo lo que huela a sistémico. “Lo que hacemos tiene que ver con el destino de la nación mapuche y también con el freno a esa tremenda maquinaria que viene del imperialismo yanqui y de la que se cuelgan las oligarquías criollas, dispuestas a cambiar sangre por petróleo, a dominar y controlar. La oligarquía chilena está comprometida con ese proyecto de dominación. Ellos son los que nos van a hacer la guerra y los que definieron la beligerancia con el pueblo mapuche. Por eso, no queremos hacer una apuesta que termine en reformismo, en una mentira, o en más sangre y muertos. Porque eso es sufrir, y estamos contra el sufrimiento. Queremos una vida mejor y para eso hay que hacer bien las cosas”, afirma José. Ustedes hablan de la “judicialización” del conflicto mapuche.

¿Qué significa eso?
“Es la postura que ha asumido el Estado, con un gobierno administrado por la Concertación, como estrategia para contener la lucha del movimiento mapuche. Y esto va acompañado de represión. No es un contexto favorable para expresar públicamente nuestros planteamientos políticos, porque en distintos procesos judiciales han sido utilizados en contra de nuestra gente. En muchos casos, recurrieron a sus dichos en medios de comunicación para justificar la persecución política y el encarcelamiento”.

¿Eso significa que la Coordinadora está dando un paso hacia la clandestinidad?

“No es algo que hayamos definido por propia voluntad, pero estamos en un proceso de asumir métodos clandestinos para salvaguardar la integridad de nuestra gente y de nuestra lucha”.

¿En la práctica, la Coordinadora Arauco-Malleco ha sido declarada fuera de la ley?
“Exactamente, aunque no ha habido una definición directa de parte del gobierno para declarar que nuestra organización está proscrita. Pero a fines del año pasado se inició un juicio contra gente nuestra por asociación ilícita terrorista, que están llevando adelante los fiscales de Temuco con criterios políticos, como política de Estado. Hace dos o tres años se estaban haciendo investigaciones por asociación ilícita en tribunales de Concepción, Cañete y Collipulli, pero se manejaban en un marco diferente. Ahora, el tribunal de Temuco recogió antecedentes de esos tribunales”.

¿Se aplica la Ley Antiterrorista sólo por pertenecer a la CAM o por la supuesta participación en actos asociados a violencia, como enfrentarse a Carabineros o quemar maquinaria de las forestales?
“Creo que hay variables que toman en cuenta nuestros ‘acusadores’. Una, en el marco de la criminalización específica de un hecho. Y otra, en un marco político, protegiendo los intereses del sistema capitalista. Esto se relaciona con el avance que ha habido en el proceso de reconstrucción del pueblo-nación mapuche, donde nosotros hemos hecho experiencias de resistencia y de control de predios que antes eran de las forestales. Eso provoca un cambio de estructura que no responde a la lógica del Estado ni de la transnacionalización. Los predios pasan a ser usufructuados por nosotros. Ese cambio genera una determinada postura de la política represiva. En una actitud ‘preventiva’, se reprime cualquier acto de resistencia o de confrontación, que es inmediatamente criminalizado y judicializado. Y se aplica la Ley Antiterrorista por parte del Estado”.

ALIANZAS Y SIMPATIAS
En la prensa se los muestra como el grupo más radical e intransigente dentro del movimiento mapuche, con sesgos militaristas.

¿Han recibido críticas similares de parte de sus pares?
“Si fuéramos militaristas o autoritarios, no creceríamos ni tendríamos lo que hemos logrado”.

¿Se relacionan con otros grupos u organizaciones mapuche?
“Nosotros fuimos los que más hicimos esfuerzos de acercamiento a otros sectores. Conversamos con todo el movimiento mapuche, desde los Trauquil, Consejo de Todas las Tierras, Xeng-Xeng, Auquinco... todos. Les ofrecimos condiciones, comida y espacio para conversar todas las veces que quisieran. Y cuando hubo que movilizarse, nos acompañaron los que estuvieron. Pero ellos tenían otra práctica política. No creían posible generar un escenario nuevo de lucha”.

¿Y en el plano de las alianzas políticas?
“Alguna gente ha dicho que somos sectarios, pero no es así. Nosotros les decimos a todos que en el terreno de lucha nos vamos a encontrar. En los primeros años, agotamos todas las posibilidades de conversar con grupos y personas en Chile. Conversamos con el EGP, Frente Patriótico Manuel Rodríguez, con los comunistas, con la SurDA, con el abanico del mirismo, pero no buscando alianzas sino intercambio de visiones. El PC y el EGP han dicho que tienen gente en la Coordinadora, pero no es verdad. Nunca hemos recibido ningún aporte externo, ni en ideas, ni en cuestiones materiales o en plata. Todo lo que hemos hecho ha sido solos y con la idea de construir algo serio y sólido. Pero tampoco somos una isla y, por supuesto que valoramos otras cosas”.

Entonces, ¿no hay conexión con la Izquierda?
“No vemos mucha afinidad con las instancias de Izquierda, que son las que más cercanía podrían tener con nosotros por cuestiones ideológico-políticas. No tienen mucho trabajo, expresión ni luchas concretas en las poblaciones o sectores sociales. Nos gustaría verlo, eso sí. A veces nos encontramos con muchachos que se nos meten en las marchas y que tienen una actitud de ir a la violencia por la violencia, a la bronca por la bronca. Eso nada tiene que ver con nosotros. O gente que se quedó pegada en el pasado y se remite a la experiencia de antes. Apostamos a tener relaciones con gente que realmente nos aporte, porque queremos avanzar y triunfar, como también deseamos que triunfen otros sectores oprimidos”.

¿Tienen relaciones con movimientos o sectores fuera de Chile?
“Sí, con organizaciones que consideramos tienen trabajo definido antisistémico, con proyecciones que nos parecen confiables y, sobre todo, dignas. Nos relacionamos con piqueteros de Argentina, por ejemplo, con palestinos y vascos”.

¿Y con movimientos indígenas que han alcanzado altos niveles de participación política en sus países a partir de sus reivindicaciones propias, como en Ecuador y Bolivia? ¿Qué piensan de esas experiencias?
“Esas dos experiencias tienen muchos puntos en común, pero no nos sentimos cerca. Cada proceso es muy particular. Respetamos mucho los procesos de Ecuador y Bolivia, que corresponden a su historia de 500 años o más. A diferencia nuestra, ellos tienen una convivencia y multiplicidad de alianzas entre pueblos y nacionalidades originarias. A lo menos, se juntan 15 ó 20 nacionalidades. Nuestra nación mapuche, en cambio, hizo sola su lucha de resistencia, la más larga que conoce la historia de la humanidad. Ni siquiera tuvimos aliados aymara, porque hubo aymaras que apoyaron a los colonizadores. No lo digo en términos peyorativos, pero quienes traicionaron y delataron a Lautaro fueron indígenas del norte. Nunca hubo buena convivencia. Pero además de esos antecedentes históricos, hay otros elementos puntuales que nos llama la atención en los procesos de nuestros hermanos ecuatorianos y bolivianos. Por un lado, está el cuestionamiento de las estructuras de dominación capitalista. Pensamos que la importantísima fuerza social y política indígena en Ecuador, que contribuyó a ganar la presidencia de la República, deberá demostrar en los próximos dos años si con eso contribuyó a mantener el sistema capitalista, que es enemigo de los pueblos indígenas, o si generó un gobierno que da posibilidades de liberación a esos pueblos para zafarse del yugo capitalista y, en particular, del imperio. Es una enorme disyuntiva que ellos tienen que resolver. Nuestra impresión, de acuerdo con los antecedentes que tenemos, es que Ecuador va a suscribir los planteamientos del imperio en el Plan Colombia y es probable que le dé garantías para establecer bases militares en su territorio. Las recomendaciones del FMI han sido aprobadas, en desmedro de los hermanos indígenas y del pueblo ecuatoriano. Por lo tanto, los resultados pueden ser altamente cuestionables”.

¿Y respecto de Bolivia?
“La situación en Bolivia es distinta, a pesar que hay un proceso similar de varias nacionalidades que se unen y conforman una fuerza política con posibilidades de llegar al gobierno. Lo único que nosotros podemos advertir a esos hermanos es que en Chile el pueblo mapuche también formó parte de una alianza social, cultural y política que alcanzó el gobierno en el período de la Unidad Popular. Sabemos que llegar al gobierno no significa alcanzar el poder, ni mucho menos cambiar el capitalismo. En Chile hubo una contrarrevolución y la UP, un proyecto histórico de varias décadas, fue derrotada. Hoy tenemos detenidos desaparecidos mapuche. Y hemos aprendido algunas lecciones. Al mirar nuestra historia, nos damos cuenta que si no se construye una fuerza social, política y material para respaldar y defender las conquistas que se alcanzan, se termina derrotado y cediendo al capitalismo. Por eso, respetamos las experiencias de esos países -y es posible que podamos aprender de ellas-, pero no es el modelo que queremos desarrollar. Los municipios autónomos no son una etapa por la que nos interese transitar en Chile”.

¿Se sienten más cercanos de la experiencia zapatista?
“Los hermanos zapatistas sí ejercen un control territorial. Por cierto, muy distinto al que ejercemos acá. Pero también son múltiples nacionalidades que levantan la bandera de México como elemento de unidad de todos los mexicanos e indígenas. Y nosotros rechazamos la bandera chilena, no es un emblema que nos represente”. En el fondo, ustedes están dando una pelea solos. ¿Creen que podrán ganarla?
“Con los sectores políticos no tenemos ninguna alianza, ni estamos haciendo esfuerzos en ese sentido. Es distinto con los sectores sociales. Podemos llegar a importantes relaciones con trabajadores en lucha, con expresiones sindicales y estudiantiles, con sectores de artistas chilenos que han demostrado gran simpatía por nuestra lucha. Con ellos hemos conversado y vamos a seguir conversando. Tenemos muchas relaciones en esos ámbitos. Una cosa son las expresiones sociales y otra, las representaciones políticas, que por lo demás también están en crisis”.

CHILE, PAIS ATRASADO

¿A qué atribuyen la simpatía con la causa mapuche, a nivel de la población?

“Esa simpatía y los resultados de encuestas donde el 80% de los chilenos aparece apoyando la causa del pueblo mapuche se generaron con posterioridad al proceso iniciado por la Coordinadora. Nosotros conocemos muy bien la historia del movimiento mapuche de los últimos años. Como decíamos, al comienzo conversamos con múltiples expresiones mapuche que, simplemente, no quisieron embarcarse en las movilizaciones. Por lo tanto, la simpatía es hacia lo que se ha construido desde las comunidades en conflicto, que representan la dignidad de todo nuestro pueblo. En definitiva, estábamos cien veces más solos cinco años atrás, cuando no existía el ‘problema mapuche’ en el país. Hoy, los grandes empresarios de este país y de América dicen que éste es el principal problema en Chile. Además, hay que entender que para los partidos políticos los que no están en sus referencias políticas no existen, o se encuentran absolutamente solos. Pero no es así. A ellos les decimos que se preocupen de levantar sus propios procesos y de construir en el movimiento popular. En el contexto latinoamericano, Chile es considerado el país más conservador y con el movimiento popular más pobre, atrasado y consumista de toda América”. Parece que les molestan las críticas...

“Las tomamos en cuenta, por cierto. Tal vez no se conozca, pero ocurre que nosotros comenzamos este proceso con muy pocas personas y ahora somos muchos. Otro elemento importante es que el 60% a 70% de las personas que están en la Coordinadora no tienen más de 23 años. Ellos van a dirigir el proceso de reconstrucción de nuestro pueblo con otros contenidos y valores. En consecuencia, podríamos aparecer con un grado de aislamiento o soledad en este momento, pero nosotros sabemos lo que estamos formando para el futuro. De aquí van a salir los líderes que podrán cambiar realmente la historia de nuestro país, y de nuestro pueblo en particular. Estamos embarcados en procesos lentos y largos”.

Se dice que muchos jóvenes urbanos simpatizan con ustedes.
“A veces se nos acerca gente del movimiento juvenil en Santiago, pero en vez de ayudar nos perjudican. Son grupos de raperos, punk, trashers, hip hop o anarcos que tienden a vernos como una organización de choque. Un ejemplo: si impulsamos una marcha lo hacemos con la idea de avanzar, de que la gente salga con sus niños, se defina y asuma como mapuche. Pero si se meten punks y le tiran un botellazo a un paco, nos reprimen con niños y todo. Eso no nos sirve. Es distinto el caso de grupos de jóvenes y trabajadores que entienden nuestra lucha, comparten el rechazo al capitalismo y están por crear una sociedad más justa, más humana”.

“NUESTRA GENTE SE PROTEGE ENTRE SI”

¿Qué piensan de otras organizaciones o movimientos mapuche, como los que dirigen los hermanos Raimán o el alcalde mapuche de Tirúa, Adolfo Millabur?
“Ahora se están moviendo por los derechos humanos, pero no han apoyado ningún proceso y se cuelgan de eso”. Pero ayuda que se muevan por los presos políticos mapuche, ¿o no?
“Sí. El problema es que sacan provecho, lo capitalizan en otro sentido. Millabur terminó siendo funcionario del sistema. Es negativo que se haga una práctica política que valórica e ideológicamente contrarresta la nuestra. Sabemos que Adolfo Millabur sale del país y aparece representando a los mapuche en lucha y diciendo poco menos que si los mapuche tienen que tomar las armas, las van a tomar... O sea, canta la canción que quieren escuchar los grupos de ex exiliados y de quienes apoyan a los zapatistas. Pero aquí no se mueve del municipio, administra las políticas del Estado y trabaja en el Programa Orígenes. Los presos son de la Coordinadora, pero él capitaliza el discurso de los presos y aparece donde hay tribuna. Donde está calientito y seguro”.

Pero no todos los presos son de la Coordinadora… “No todos, pero sí la mayoría. Y la represión se da dentro del proceso de lucha de la Coordinadora. Tenemos alrededor de cuarenta presos”.

¿Hay mucho trabajo de inteligencia en torno a ustedes?
“Seguro. Oficial, no oficial y paramilitar”.

¿Y cómo se protegen?
“Como en todas las luchas de los pueblos, con muchos ojos, muchos oídos y muchas ganas de defender lo que se construye. Nuestra gente se protege entre sí”.
Y tampoco elude las confrontaciones directas.
“La Coordinadora es responsable de un accionar confrontacional con las empresas y el sistema que nos oprime. No se nos antoja actuar así, pero está en el sustrato de las comunidades y corresponde a una estrategia de reconstrucción de nuestro pueblo. Si vemos que la empresa forestal o el usurpador desarrolla beligerancia en contra nuestra, el recurso de la autodefensa es legítimo. No actuamos fuera del radio de acción de nuestras luchas”.

¿Cuándo recurren a la autodefensa, concretamente?
“Si queremos controlar un predio, luchamos por él. Y si nos reprimen, en vez de golpear a los represores golpeamos a la empresa, que es la que sostiene la represión. Desde nuestra perspectiva son actos de justicia, pero no tenemos tribuna para validarlos, porque los medios de comunicación se manejan en contra nuestra. Sin embargo, nuestra gente sabe que está bien, en términos emocionales y políticos, y apoya de muchas maneras. Ven, además, que no se trata de hacer daño por el daño, o la acción por la acción, sino que queda un predio a disposición. Un predio que no se va a seguir desertificando, que se va a recomponer. Y al recomponerse esa tierra, se recompone nuestra vida y una filosofía, una cosmovisión, un mundo de justicia. Si nosotros no luchamos con fuerza, no lo vamos a lograr”.

Se amenazó con declarar estado de emergencia en algunas zonas mapuche. ¿Cómo piensan enfrentar una eventual mayor represión?
“Nuestras zonas ya están militarizadas. Lo decía un hermano de Ercilla: hay muchos pacos y personal de Investigaciones, muchos guardias y paramilitares de derecha, y mucha inteligencia en el interior de los predios, de los campos, con la mira puesta en las comunidades. A la gente le cuesta moverse de un lado a otro. Si se produce una confrontación, movilizan centenares de efectivos y recursos. Frente a la militarización, somos responsables y consecuentes. No estamos por hacer la guerra. Vamos a priorizar la defensa de la territorialidad y de nuestro objetivo estratégico. Nuestra gente irá dando las definiciones en cada momento” source: http://www.puntofinal.cl/
dec.
06 2002

viernes 6 de diciembre de 2002
Por asociación ilícita terrorista :: José Huenchunao fue trasladado a Temuco

El dirigente de la Coordinadora Arauco Malleco, José Huenchunao, fue trasladado ayer a Temuco, donde hoy comparecerá ante el tribunal de Garantía que tramita el requerimiento del gobierno en contra de una veintena de líderes mapuches.

Huenchunao fue notificado de la medida ayer por el ministro instructor del requerimiento por Ley de Seguridad del Estado, Eliseo Araya, quien lo proceso por infringir el mencionado cuerpo legal durante un ataque a la hacienda Lleu Lleu y el fundo Los Troncos en enero de este año. El líder indígena, detenido hace una semana en Cañete, enfrenta una pena de 541 días de presidio, al igual que otros seis comuneros ya condenados por el alto magistrado, en el marco del requerimiento del gobierno. En Temuco, Huenchunao será notificado de otro encausamiento, esta vez por asociación ilícita y por infracción a la Ley Antiterrorista. El abogado del dirigente mapuche denunció ayer una persecución política en contra de los líderes indígenas y reiteró que analizará la situación antes de decidir la estrategia jurídica para defenderlo ante la justicia.

Reacción mapuche

La Coordinadora Arauco Malleco (CAM) emitió ayer este comunicado en reacción a los acontecimientos en la Novena Región, donde 22 personas están siendo perseguidas penalmente por el Ministerio Público y los tribunales:

Al Estado chileno, administrado actualmente por Ricardo Lagos, que coludido con los intereses del empresariado nacional y transnacional que ha visto afectado sus inversiones en nuestro territorio ancestral mapuche, ha desarrollado una política represiva directa y criminal en contra del sector mapuche más consecuente con la recuperación de los derechos políticos y territoriales de nuestro Pueblo, específicamente contra la CAM.

Que las nuevas detenciones en la provincia de Malleco, bajo el supuesto de enfrentar el "delito de asociación ilícita terrorista" no son más que un mecanismo para frenar la justa lucha del Pueblo Mapuche, dando así tranquilidad a los intereses económicos de unos pocos, como son los grupos económicos nacionales y transnacionales que operan en territorio mapuche.

Que pese a toda la campaña comunicacional que en nuestra contra se hace, ni las detenciones ni los procesamientos han comprobado ni podrán comprobar la vinculación de nuestra organización con grupos de ultra izquierda, ni de ultra derecha, ni conducción de los no mapuche. Entre los detenidos se encuentran verdaderos y dignos luchadores de la causa mapuche, de comunidades que se han levantado en contra de los intereses del empresariado.

Que esta arremetida represiva es una expresión de cómo los poderes del Estado, ejecutivo y judicial, con sus respectivos organismos actúan coordinada y servilmente a los intereses del gran capital, no contemplando el clima de amedrentamiento y terror que están creando en las comunidades mapuche, con el permanente control policial con sobrevuelos de aviones y helicópteros, allanamientos y detenciones, generando un verdadero estado de guerra en contra de las comunidades movilizadas en las zonas de Arauco, Lleu Lleu, Tirúa, Chol Chol, Vilcun, Collipulli, Ercilla, Traiguen, como quedó en evidencia en los últimos operativos de las fuerzas policiales, quienes han movilizados a más de mil efectivos.

La injusticia de este estado opresor que encarcela, amedrenta y asesina a nuestro Pueblo y que hoy se ve más claramente reflejada al no tener encarcelado ni siquiera procesado a ningún funcionario policial que ha actuado con violencia y en reiteradas ocasiones contra de nuestras comunidades e incluso provocó la muerte de un joven luchador mapuche. Que nuestras comunidades se mantendrán alertas y desarrollando su legítimo derecho a recuperar el territorio y la autonomía, avanzando hacia la Liberación Nacional Mapuche. Exigimos la inmediata libertad de los presos políticos mapuches.

Coordinadora

Víctor Ancalaf, detenido y encausado hoy por infracción a la Ley Antiterrorista, en el marco de un requerimiento que investiga atentados en el Alto Biobío, y José Huenchunao, son los líderes de la resistencia mapuches que en 1996 crearon la Coordinadora Arauco Malleco. En su adolescencia, a comienzos de los años 90 en Concepción, Huenchunao tuvo la idea de agrupar las fuerzas indígenas, fuertemente influido por el discurso de autonomía del Consejo de Todas las Tierras. Este organismo surgió en 1989, liderado por Aucán Huilcamán. La aspiración de Huenchunao se concretó al producirse la separación de la Identidad Territorial Lafquenche y de la Coordinadora de Comunidades Mapuches en conflicto de la Provincia de Arauco, entidades que capitalizaban entonces el eterno malestar de las comunidades indígenas de la Novena Región.

Huenchunao, quien en 1995 era el encargado territorial de la coordinadora de Arauco, invitó a Ancalaf a unir sus fuerzas. Se les sumaron indígenas santiaguinos que integraban la coordinadora mapuche metropolitana denominada Meli Witran Mapu y otros de Temuco, creando la temida Arauco Malleco. Fue así como nació la coordinadora que en la actualidad aglutina a medio centenar de comunidades mapuches repartidas en la Octava y la Novena regiones, entre las que destacan Pichiloncoyan y Pilinmapu en Lumaco; Temulemu, Pantano y Didaico en Traiguén; Colihuincatori, Catrioñancul, Choro Lafquenche y Caillin en Collipulli. Su prueba de fuerza fue el atentado incendiario contra dos camiones de una empresa forestal en Lumaco el 1 de Diciembre de 1997, reiniciándose a partir de entonces un proceso que se vio interrumpido cuando integrantes del Consejo de Todas las Tierras fueron condenados por los tribunales. source: http://www.elsur.cl/
dec.
06 2002

viernes 6 de diciembre de 2002
EDITORIAL ::Desafío para la reforma penal

Existe gran expectativa respecto de los logros que se puedan obtener en la oportuna investigación y sanción de quienes aparezcan involucrados en acciones de carácter terrorista.

Dieciséis personas, entre ellas cinco que no pertenecen a la etnia mapuche, fueron detenidas en un operativo llevado a cabo por la SIP de Carabineros y el Ministerio Público de la Novena Región. Culmina así un proceso de seis meses, que tuvo por objeto identificar a un grupo de personas que presuntamente han participado en hechos de violencia, y atentados incendiarios, que han tenido lugar en el último año y se atribuyen a la denominada Coordinadora Arauco Malleco, caracterizada por su marcada radicalización.

Como es sabido, las regiones Octava y Novena han enfrentado un proceso progresivo de violencia de parte de las etnias originarias, que pretenden entre otros objetivos la recuperación de tierras que estiman ilegítimamente usurpadas, y además obtener autonomía política del Estado chileno. Aun cuando no constituye un movimiento generalizado, y dentro del mismo es posible observar diferentes grupos, sin embargo cada cierto tiempo se conocen noticias de atentados a predios de particulares y enfrentamientos con la fuerza pública, derivados de la toma de carreteras y actos similares. El gobierno y los sectores políticos han manifestado su rechazo a estos hechos, pero la actuación de los organismos del Estado hasta ahora no ha sido totalmente eficaz para conjurar la situación. Por ello es que resulta alentador que el trabajo de los tribunales de justicia haya permitido la detención de un grupo de presuntos violentistas. Tiene especial mérito considerando que se realiza dentro del marco del nuevo proceso penal, que se encuentra vigente en la Novena Región, y cuyas características de publicidad e inmediatez no han sido obstáculo para realizar una investigación prolongada en el tiempo, callada y perseverante que comienza a dar sus frutos.

En este sentido, resulta no menor la detención de un destacado agricultor de la zona, lo que vendría a avalar la tesis de que el movimiento se nutre también del apoyo de personas que no pertenecen a la etnia. Pero al mismo tiempo, constituye una alerta por las proyecciones que ello pueda tener para el futuro, si es que se comprueba que además de la ayuda internacional que se ha denunciado, existen personas que dentro de Chile actúan en complicidad con los violentistas, y cuyas reales motivaciones es muy importante despejar. Más allá de un problema de minorías, bien podría pensarse en uno meramente político, que corre el riesgo de desnaturalizar las reivindicaciones en curso, que por lo demás hasta ahora no han tenido un apoyo importante en la opinión pública.

El nuevo proceso penal puede permitir obtener mayor información de la forma en que se han organizado los grupos que han sembrado la violencia; como también es una oportunidad para desarticular a quienes se han puesto al margen de la ley para lograr sus reivindicaciones. Pero al mismo tiempo, es un importante desafío para el nuevo proceso penal, que debe probar en esta oportunidad su eficacia ante situaciones calificadas como de naturaleza terrorista, que están muy lejos de la delincuencia común.
dec.
04 2002

Diciembre 4. Continúa presecución. Detienen a 16 miembros del CAM
- 13:00 Horas.-

Por una orden emanada del Juzgado de Garantía , se instruyó a Carabineros la realización de diligencias que tiendan a la detención de integrantes de la Coordinadora Mapuche Arauko Malleko en diversos puntos de Temuko y la Región. De acuerdo a versiones de prensa, el operativo habría arrojado la detención de 16 personas, desconociéndose hasta el momento sus identidades. Sin embargo trascendió que entre los aprehendidos estaría el actual vocero de la Coordinadora José Llanquileo y la dirigenta Angélica Ñancupil.

Se cree, que dichas persecuciones obedece a la fase indagatoria solicitada por el Fiscal Alberto Chifelle, encargado de investigar supuestos atentados incendiarios en la zona. Cabe recordar, que el mismo fiscal ha sido acusado de tendencias racistas quien a ordenado violentas persecuciones en contra de mapuches, como fue el recordado desalojo a la sede del Consejo de Todas las Tiierras el año recién pasado.

A esta hora, se espera mayores antecedentes por parte del prefecto de carabineros o de Fiscalía., responsables de la acción.-

MAPUEXPRESS - INFORMATIVO MAPUCHE
desde territorio Mapuche
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dec.
04 2002

Detienen a 16 personas vinculadas a la Coordinadora Arauco-Malleco
DURO GOLPE AL MOVIMIENTO MAPUCHE AUTONOMO
Paula Huenchulaf / 04 de diciembre de 2002 :: Kolectivo Lientur

Los golpes represivos en contra del movimiento mapuche no se detienen en la región. En las últimas horas, 16 personas integrantes o vinculadas a la Coordinadora Arauco-Malleco fueron detenidas por efectivos policiales de Temuco y Angol en el marco de una investigación judicial llevada a cabo por el Juzgado de Garantia de Temuco y que instruye el fiscal del Ministerio Público, Alberto Chifelle.

En fuentes judiciales se logró establecer que tal investigación se arrastraría desde hace al menos seis meses y estaría relacionada con la aclaración de diversos hechos ocurridos en la región, relacionados con incendios de inmuebles, de bosques y predios tanto agrícolas como forestales, usurpaciones violentas, daños, desórdenes públicos y otros ilícitos cometidos en el último año en las comunas de Collipulli, Traiguén, Nueva Imperial y Temuco en el marco del conflicto mapuche.

Esto fue confiormado por la propia Fiscal regional, Esmirna Vidal, en una entrevista transmitida por la radio Bio-Bio. "'En virtud de esas diligencias investigativas o de ese trabajo investigativo con la policía de Carabineros y que se arrastra desde hace varios meses, fuimos desarrollando un trabajo bastante acucioso que nos permite vincular el nombre de las personas que hoy han sido detenidas con o la ejecución directa, la planificación o la participación en estos hechos', señaló en rueda de prensa.

Pese a que la fiscal se excusó de dar a conocer los nombres de los dirigentes y miembros de la Coordinadora detenidos hasta que no se formalicen los cargos, trascendió en otras fuentes que entre los dieciséis detenidos se encontraría el actual vocero de la organización en la zona de Malleco, José Llanquileo y la dirigenta Angélica Ñancupil. Además, se logró establecer que dentro de los detenidos figurarían además cinco personas no mapuches, pero cuya vinculación con la Coordinadora Arauco-Malleco habría sido corroborada durante la investigación policial, según se informó.

Los detenidos permanecen actualmente en dependencias de los cuarteles policiales de Temuco y Angol, estableciendose para el día de mañana su presentación ante el Tribunal de Garantía de Temuco, donde los fiscales del Ministerio Público formalizarán los respectivos cargos por atentados terroristas y asociación ilícita en su contra.

Kolectivo Mapuche Lientur
Sitio web: http://www.nodo50.org/kolectivolientur
Email: kolectivolientur@hotmail.com
K O N T R A I N F O R M A C I O N
dec.
04 2002

Detienen a 16 personas vinculadas a la Coordinadora Arauco Malleco
- 04/12/2002 12:35

Dieciséis personas integrantes o vinculadas a la Coordinadora Arauco-Malleco, uno de los grupos más radicalizados en el denominado conflicto indígena y al que se le ha atribuido responsabilidades en atentados incendiarios y otros ilícitos, ocurridos en La Araucanía, fueron detenidos hoy por Carabineros de Temuco y Malleco.

Según lo confirmado por la Fiscal regional, Esmirna Vidal, dentro de los 16 detenidos, figuran 5 personas, que no pertenecen a la etnia mapuche, pero cuya vinculación con la Coordinadora Arauco-Malleco, fue determinada durante la investigación policial.

Con la detención del grupo, culmina una investigación que duró al menos seis meses para aclarar hechos ocurridos en la región, relacionados con incendios de inmuebles, de bosques y predios tanto agrícolas como forestales, usurpaciones violentas, daños, desórdenes públicos y otros ilícitos cometidos en el último año, en las comunas de Collipulli, Traiguén, Nueva Imperial y Temuco.

'En virtud de esas diligencias investigativas o de ese trabajo investigativo con la policía de Carabineros fuimos desarrollando un trabajo bastante acucioso, que nos permite vincular el nombre de las personas que hoy han sido detenidas con o la ejecución directa, la planificación o la participación en estos hechos', indicó la fiscal.

Los detenidos permanecen en dependencias de las comisarías de Temuco y Angol y mañana serán presentados al Tribunal de Garantía de Temuco, donde los fiscales del Ministerio Público formalizarán la investigación o, dependiendo de las diligencias que se desarrollen hoy, podrían solicitar también la ampliación de la detención.

Pese a que la fiscal se excusó de dar a conocer los nombres de los detenidos, hasta que no se formalicen los cargos, trascendió en otras fuentes, que entre los dieciséis integrantes de la Coordinadora Arauco Malleco, se encuentra el vocero de la organización, José Llanquileo y el agricultor Guillermo Hornung.

Cabe recordar que este agricultor, ha sido sindicado por otras organizaciones indígenas como miembro del antiguo grupo de ultraderecha Patria y Libertad y como participante activo de la campaña del senador Alberto Espina.

La detención del grupo constituye el golpe policial más fuerte dado en el último tiempo a la Coordinadora Arauco Malleco, conocida por su posición más radicalizada en el denominado conflicto mapuche. source: http://www.diarioelgong.cl/
dec.
01 2002

domingo 1 de diciembre de 2002
Líder mapuche fue detenido en Tirúa
Huenchunao: "Seguiremos luchando por las tierras"

Aprehensión la efectuó Carabineros por orden del juez especial Eliseo Araya, en el marco del proceso que instruye por Ley de Seguridad Interior del Estado.

Las comunidades tienen que seguir luchando por sus tierras, dijo ayer de camino a "El Manzano" el líder de la Coordinadora Arauco Malleco, José Huenchunao Mariñán, requerido por Ley de Seguridad Interior del Estado y prófugo desde hace dos años.

Huenchunao habría planificado los atentados al Fundo Los Troncos y Reserva Hacienda Lleu Lleu, ocurridos el 26 de enero del año pasado, y por los cuales el gobierno pidió aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado, causa que está investigando el ministro instructor Eliseo Araya, quien ayer interrogó al dirigente y envió a la cárcel en libre plática.

El requerimiento del gobierno fue presentado en contra de once comuneros: nueve están procesados y en libertad bajo fianza.

Respecto de Huenchunao y de Jaime Cona Tranamil, el ministro Araya explicó: "Yo los cité a declarar, no vinieron y hubo que despacharles orden de aprehensión". El lunes, agregó, volverá a interrogarlos para definir su situación procesal en una causa que está en plenario y donde Huenchunao y Cona quedaron como remanentes. "Yo había dictado sobreseimiento temporal por rebeldía", explicó el ministro.

Por los reiterados ataques mapuches a la Reserva Hacienda Lleu Lleu, su propietario Osvaldo Carvajal Rondanelli expresó en su oportunidad que el Estado de Derecho estaba en jaque, declaraciones a las que el ministro Araya les atribuyó ayer un carácter político.

"Yo soy juez y me limito al proceso. Esas opiniones son más bien políticas y por supuesto injustas para el Poder Judicial. No tengo ninguna duda al respecto", precisó.

El juez especial que, tras su nombramiento por el Pleno de la Corte de Apelaciones, se constituyó en Cañete, precisó que la reapertura de la causa sólo se relaciona con Huenchunao y Cona. "Solamente se va a investigar la responsabilidad de ellos, lo demás está establecido e incluso hay sentencia", dijo, tras señalar que de los cinco presuntos delitos que se le imputan a Huenchunao -incendio, daños, lesiones menos graves en agresiones y usurpación de terreno, según Carabineros- a Huenchunao le tiene un delito: infración a la Ley de Seguridad Interior del Estado por los hechos ocurridos en enero del año pasado en la Reserva Hacienda Lleu Lleu.

"Cada cosa tiene su etapa, su tiempo, cada cosa hay que ir viéndola en el momento y no puedo decir en este momento si van a ser sometidos a proceso o puestos en libertad", dijo el juez al ser requerido por la suerte procesal de ambos detenidos.

Vecinos

Huenchunao, el vocero de la fracción más radicalizada del movimiento mapuche para la recuperación de tierras, es parte de la comunidad Pascual Coña, en Cañete y que hoy está dividida. Sólo diez familias aceptaron trasladarse al fundo El Durazno, un predio de 241 hectáreas ubicadas a 4 kilómetros al sur de Cañete y que la Conadi compró en 430 millones de pesos. Huenchunao reclama la propiedad de 250 hectáreas de la Reserva Hacienda Lleu Lleu, donde el empresario agrícola Osvaldo Carvajal Rondanelli tenía previsto desarrollar un proyecto turístico por 45 millones de dólares. Entre 1998 y 2001, fue blanco de seis atentados incendiarios. source: http://www.elsur.cl/
dec.
01 2002

Entrevista exclusiva al líder mapuche más buscado por la policía
(03/08/2002)
José Huenchunao lleva un año y medio en la clandestinidad Exclusivo:
habla el líder mapuche más buscado por la policía El hombre fuerte de la Coordinadora Arauco Malleco reivindica los atentados incendiarios que han cometido algunas comunidades en contra de predios en la zona y asegura que el gobierno está "perdiendo la batalla" contra ellos.

Fredy Palomera/Temuco.
Los contactos para entrevistar a José Huanchunao, el líder de la Coordinadora Arauco Malleco -la agrupación indígena más radicalizada que actúa en las regiones Octava y Novena-, comenzaron hace dos meses. Tras reiteradas encuentros que fracasaron a último minuto, el mapuche, más intensamente buscado por la justicia chilena, accedió a hablar con La Tercera.

A las 6 de la mañana, un sujeto que esperaba en una esquina del centro de Temuco abordó nuestro automóvil y nos dirigió hacia el lugar elegido por Huenchunao para la entrevista:Tirúa, tres horas al norte de la capital regional. Vestido con una parka ploma y un jockey, Huenchunao -que lleva un año y medio en la clandestinidad-, salió desde una casa y nos dirigió hacia otro sitio, en las faldas de un cerro, donde comenzó la conversación.

-¿En qué pie están ustedes? ¿Qué es lo que viene?
-Seguir trabajando por la autonomía. Todas nuestras acciones políticas e ideológicas las enmarcamos en ese contexto. Eso significa lucha permanente y consolidar ciertos procesos que se están dando en distintas zonas.

-¿Qué pasaría si Mininco volviera a sus tierras?
-Va a haber pelea, como ha pasado antes.

-¿Qué pasaría si alguien muriera en un atentado?
-No sé. Pero desde nuestra posición, el responsable son todos los años de injusticia que ha habido... son los que han asumido la usurpación de nuestras tierras. Mientras no se repare la injusticia, estamos a las puertas de que haya más heridos, encarcelados o que haya algún muerto.

-¿Han pensado en utilizar pólvora en los ataques, o dinamita, por ejemplo?
-Los viejos lo han pensado y dicen "ya peñi (hermano), usted que conoce más, tráigame un arma, tráigame una dinamita, porque esta cosa hay que desaparecerla", pero es una cuestión de emoción... Pero si en algún momento eso se requiere, eso lo deciden las comunidades.

-¿Hay apoyo de grupos terroristas?
-Eso es un síntoma de desprecio, hasta ahora no creen que el mapuche sea capaz de hacer actividades de gran envergadura.

-¿Reciben dinero desde el extranjero?
-Han llegado algunos aportes, pero de amigos que trabajan afuera, que son mapuches.

-¿En la lucha se recurre a lo que sea, incluyendo ataques incendiarios?
-Claro. Pienso que todas las acciones que se han hecho, a lo mejor exceptuando alguna, han estado correctamente hechas.

-¿Y por qué no se sientan a dialogar?
-No es que no queramos dialogar, sino que políticamente no se dan las condiciones.

-¿Cuál es el radio de acción de la Coordinadora?
-Tenemos incidencia en las provincias de Arauco Malleco y Cautín, pero también estamos en contacto con otra zona, como recambio con Osorno, principalmente.

-¿Está ganando la coordinadora?
-Si lo miramos en el camino de la consolidación de un proceso, de un objetivo, estamos ganando la batalla.

-¿Y se va a terminar el conflicto?
-Esto no va a parar, estemos nosotros o no. Este conflicto no va a tener fin mientras no se devuelvan los territorios. Si uno lo mira fríamente, no tiene fin.

Sus conceptos
Empresas forestales: Nuestros principales enemigos.
Atentados incendiarios: Si los validan las comunidades, son válidas para nosotros.
Jaime Andrade (subsecretario de Mideplan): Cooperador político del gobierno.
Presidente Ricardo Lagos: Ya no dice nada para nosotros.
Los intendentes: Tienen que asumir una responsabilidad no más.
Víctor Ancalaf (ex dirigente de la coordinadora): Si fuera bueno estaría con nosotros.
Aucán Huilcamán: Le gusta viajar... tiene ínfulas de poder.
source: http://www.tercera.cl/
nov.
30 2002

Desde Territorio Mapuche, noviembre 30 del 2002.
DETENIDO WERKEN DE LA COORDINADORA MAPUCHE ARAUCO MALLECO Y COMUNERO DE "PASCUAL COÑA"

Las comunidades mapuche en conflicto de Lleu Lleu y Tirúa y la
COORDINADORA MAPUCHE ARAUCO MALLECO, DENUNCIAMOS:

- Que alrededor de las 02,00 hrs. de hoy sábado 30 de noviembre, producto de un operativo desarrollado por Carabineros, fue detenido el werken de nuestra organización, José Huenchunao. Asimismo, en horas de la tarde de ayer viernes 29 de noviembre, fue detenido el comunero Jaime Cona Tranamil de la comunidad mapuche "Pascual Coña". Estas detenciones responderían a una orden emanada por el Ministro en Visita Eliseo Araya quien está a cargo de una causa por Ley de Seguridad Interior del Estado derivada de hechos ocurridos en el sector Lleu Lleu a principios del año pasado. Huenchuano y Cona, están siendo trasladados a la Cárcel El Manzano de Concepción.

- Que las nuevas detenciones de dos comuneros mapuche demuestran las injusticias de este estado opresor, al contraponerse con el hecho de que transcurridas ya más de tres semanas desde que Carabineros atentó contra la vida de Alex Lemun, mapuche de 17 años de la comuna de Ercilla, hoy día no existe ningún funcionario policial detenido ni siquiera procesado por asesinar brutalmente a quien defendió dignamente su derecho a recuperar el territorio y la autonomía.

- Que ni el encarcelamiento ni el asesinato de dignos luchadores de la causa de nuestro Pueblo evitará que nuestras comunidades sigan resistiéndose a un sistema económico capitalista que para continuar el desarrollo de sus inversiones forestales, turísticas o energéticas en el territorio ancestral mapuche, requiere del exterminio de nuestro Pueblo. Hoy son 12 los Prisioneros Políticos Mapuche que el Estado chileno mantiene para tranquilidad del empresariado nacional y transnacional, demostrando con ello la absoluta subordinación con que actúa para proteger sus intereses.

- Que la represión no hace más que fortalecer nuestra capacidad de organización y de resistencia. Por ello, llamamos una vez más a las comunidades mapuche en conflicto a resistir con mayor fuerza la acciones represivas, defender y fortalecer el control territorial, a seguir avanzando por el camino de la autonomía, a continuar nuestro proceso de Liberación Nacional Mapuche.

¡¡ LIBERTAD INMEDIATA A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE !! ¡¡ W E U W A I Ñ !!

COMUNIDADES MAPUCHE EN CONFLICTO DE LLEU LLEU Y TIRUA, ARAUCO COORDINADORA MAPUCHE ARAUCO MALLECO

Desde Territorio Mapuche, noviembre 30 del 2002.
 

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