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9 de julio del 2010
Luis Vitale, historiador y militante de las luchas sociales.
Por: Arauco Chihuailaf.

Luis Vitale que cruzó la Cordillera desde su Argentina natal para establecerse definitivamente en Chile y como chileno, murió el 27 de junio de este año. Queremos saludar su memoria recordándolo como un historiador que incursionó en diferentes temáticas y siempre con un posicionamiento claro : antágonico a la visión histórica de los sectores hegemónicos.

« El historiador puede permitirse ‘juzgar’ ? ¿Puede ‘tomar partido’ ? Pregunta inútil, porque siempre se toma partido…se puede tener la hipocresía de tomar partido en silencio o la honestidad de confesarlo » escribió Ruggiero Romano en los años 70.

Vitale no se escudó en academicismos so pretexto de neutralidad o de objetividad científica. Sus publicaciones testimonian no sólo de su compromiso con la historia olvidada, marginada por la historiografía oficial : obreros, artesanos, mineros, campesinos, mujeres, pueblos originarios, sino también del camino de exilio que le significó la consecuencia con sus ideas. Los tres primeros tomos de su « Interpetación Marxista de la Historia de Chile » fueron publicados en Chile (1961-1971) ; el tomo IV en Frankfurt 1975, el V en Barcelona 1980 ; « La formación social latinoamericana (1930-1978) en Barcelona 1979 ; « Hacia una historia del medio ambiente en América latina. De las culturas aborígenes a la crisis ecológica actual » en México 1983. Su « Historia del movimiento indígena » fue publicado en Caracas en 1982. Ya en Chile, su ensayo « Medio milenio de discriminación al pueblo mapuche » obtuvo el Premio Alerce « Oreste Plath » en 1999.

Ese compromiso con la historia de los sectores populares y del pueblo mapuche alcanza mayor relieve si pensamos que en 1952, en el Prólogo al « Ensayo crítico del desarrollo económico-social de Chile » de Julio César Jobet (que dicho sea de paso, conoció sólo una edición y contó con la oposición de sectores conservadores), Guillermo Feliú Cruz se refería a la « escuela histórica conservadora » que hacía historia para las « familias patricias », la que « se entretiene en latas genealógicas para avivar el orgullo de las castas ». Vitale formó parte de aquéllos historiadores que inscribieron su quehacer histórico a contracorriente de la historiografía institucionalizada, fueron los « historiadores marxistas ». Por entonces no encontraron repercusión mediática, tal vez porque esos medios no habían alcanzado la envergadura de hoy. ¿Pero solamente eso ? ¿Qué eco encontró el apoyo de Vitale a un Estado pluri-étnico o plurinacional, es decir, el reconocimiento de los pueblos originarios ; el reconocimiento al derecho a una autonomía y a tener sus propios representantes ? Pensó que ese reconocimiento podría ser una buena manera de celebrar el Bicentenario. Infortunadamente no habrá motivo para celebraciones.

Tampoco se ha destacado mayormente la presencia de la historia mapuche, en los años 70, en los primeros tomos de su Interpretación Marxista de la Historia de Chile. Era un momento en que temas como la participación de « los araucanos » en las guerras civiles de 1851 y 1859, la « conquista definitiva » del territorio mapuche, no destacaban en la investigación histórica.

En su « Medio milenio de discriminación al pueblo mapuche », retoma temas que ya había tocado con anterioridad y que son relevantes en la historia mapuche, por ejemplo : « la guerra de resistencia » (que algunos historiadores, en los últimos años, han buscado minimizar), « la pacificación de la Araucanía », el despojo de tierras luego de la conquista del territorio mapuche en 1883. Menciona igualmente un tema que no ha sido de toda comodidad : « la relación etnia-clase, problema teórico ignorado por la historiografía tradicional y soslayado por la mayoría de los marxistas ». Mencionemos igualmente la discriminación, temática insuficientemente tratada hasta hoy : Dice Vitale : « A cuatro siglos y medio de la conquista española y de la dominación criolla, el Estado y la sociedad civil chilena, en su mayoría, siguen adoptando un comportamiento discriminatorio respecto de uno de nuestros principales Pueblos Originarios: los mapuches. Por el contrario, varias naciones latinoamericanas han comenzado a superar, en parte, la discriminación a los pueblos originarios –antes peyorativamente llamados ‘indios’ y luego indígenas- adoptando algunas medidas de reconocimiento a sus ancestrales tierras, a sus lenguas aborígenes, educación bilingüe y respeto a su cosmovisión ». Con ocasión del Bicentenario, si no es posible celebrar nada, al menos sería un signo positivo reflexionar respecto de la discriminación en el Chile de hoy.

Por supuesto, el quehacer histórico de Vitale no se circunscribe a la historia que hemos apuntado. Una mirada a sus publicaciones revela la amplitud de sus investigaciones. Hemos querido simplemente recordar su contribución a una historia del « sujeto popular » y, en particular de los mapuche, que fue por mucho tiempo descuidada u olvidada por quienes buscaron controlar también el pasado.

En tiempos de reinado del mercado que unos imponen y que a otros seduce, no podemos sino saludar la memoria de un hombre, de un historiador, de un militante de las luchas sociales, que fue intransigentemente consecuente con sus convicciones.